Memorias de Upa

Memorias de un Labrador color arena

Noviembre 2003. Tengo 3 meses de vivir en esta casa y me gusta, igual no he conocido otra.
Me dan de comer, me abrigan con una frazada que parece que es la mía, y hasta me dejan estar al lado de un aparato que tiene calor. Me llevan a upa, en brazos paseando por toda la casa y el patio, ¡me encanta!!. Abrigadito, me conversan y me miman – mmmhhh….me encanta.

¡Qué bonito día para pasear, quizás ir a la playa….!! No se, no tienen mucho tiempo porque por la tarde se desaparecen y vuelven de noche. Igual no me aburro casi nada. Tengo agua y mamá juega conmigo, aunque no todo lo que yo quiero. Igual, me entretengo mordiendo alguna cosita, palos, zapatos que encuentro “perdidos” y alguna que otra flor que crece por ahí. Lo que pasa que me tienen loco los dientes que están saliendo, me parece. Tengo que mascar algo o me vuelvo loco.

Hoy me levanté temprano y como siempre saludé a “mis dueños” con una buena lamida que me parece que no le gustó mucho quizás porque eran como las seis.
Me abrieron la puerta para que saliera al patio a hacer “mis cosas” (me estaba haciendo pipí).
Volví para adentro de casa y comencé a gruñir despacito para que me dieran de comer algo.
Ayer hice pipi en el living y me parece que no les gustó. Me sacaron del forro para afuera y no me dejaron entrar en toda la tarde y no me hicieron caricias.

-Voy a tener que rever ese tema de donde hago pipí y kk. Me parece que no se dan cuenta que después de comer me dan ganas….y es que cuando algo entra, algo debe salir y a pesar que me arrimo a la puerta ellos no se dan cuenta.

Hay un bicho peludo en casa que estaba cuando llegué. Le dicen gato y me parece que se llama “Lolo”, no se bien. Tiene una uñas tremendas y un dientes como agujas. El otro día me arañó el hocico y después me clavó los dientitos en la nariz, son chiquitos pero como duelen. Igual me gusta jugar con el gato aunque duerme una barbaridad y de noche anda por ahí no se bien porque casi no lo veo.

–Está loco el gato ese. Claro veo que tiene algunas ventajas que no se porqué. Duerme en las camas, en los sofás, (si me pescan a mi me ligo un “escombro” de aquellos), come pescado, carne picada y unas pastillas exquisitas.

Igual me gusta vivir aquí. Ayer salimos a pasear en auto, ¡que genial!! saco la cabeza por la ventana y dejo que el viento me de en la cara. Voy olfateando todo para ver quien vive en el barrio, por ahí hay alguna niña para jugar.

– Ya tengo como 5 meses y todo el mundo me dice que grande que soy. Muchos dice que soy gordo, yo no lo creo. Aunque…quizás algo de eso puede ser, ya no me llevan en brazos, ni me arrullan, ni me dejan estar en el regazo de nadie. Puede ser que esté pesado o grande…no se. El doctor me pesó y dice que peso como 30 kg, ….eso no es mucho…me parece.

-Ayer me escapé a la calle y venía un auto como esos y me empujó fuerte, yo solo estaba jugando y no vi nada. ¡que dolor! Me llevaron al doctor y me arreegló aunque me sigue doliendo
Deberé tener más cuidado cuando vaya a la calle a jugar con los vecinos.

Ya tengo 7 meses y hace tiempo he aprendido, o mejor dicho hemos aprendido mis dueños y yo, que no haga pipi adentro siempre y cuando me abran la puerta. De cualquier manera a veces me las veo en figurillas cuando me llevan de paseo mucho tiempo y debo esperar a volver a casa.

El gato se viene a dormir conmigo o con mamá casi todas las noche que hay frío.
Está lindo el gatito, además es suavecito y calentito y casi no pesa cuando se acuesta encima de mi barriga. El problema del gato es cuando se desvela por las noche que me muerde suavecito las orejas y anda encima mío y me despierta.

Anoche escuché a alguien cerca de casa, gruñí primero, después ladré fuerte, mi amo se despertó y saltó de la cama y me abrió la puerta mientras decía algo así como “zuca, o zuka”, corrí ladrando y buscando algo o alguien pero no encontré nada. Igual estuvo bueno porque hice un pipí y mi amo no me reprendió aunque era tardísimo en la noche, más bien todo lo contrario, hasta parece que le gustó.

Mes 8 y medio. Estoy seguro que les gusta que ladre cuando escucho algo o alguien que no es de casa. No me pega, no me piden que me calle y hasta me acompañan a ver porque me pongo nervioso. Nos vamos entendiendo.

Ayer tuve un problema.

-El gato vino a jugar conmigo y yo hacía una siestita así que no me gustó y le gruñi y al amo no le gusto porque me rezongó feo. Despues quise saludarlo con unos besos ¡¡que lío!! parece que mis manos estaban sucias y le manche la camisa. ¡qué macana! no me saludó en todo el día y además no me regaló huesito en la noche cuando vino de trabajar. Me parece que metí la pata…..

Y si ya van varias veces que me pasa, pero no puedo controlarlo, me alegra mucho cuando llegan a casa.
-Voy a tener que probar a lavarme -como hace el gato-, antes de que lleguen, pero se pierde un tiempo enorme y además es muy aburrido.

Hoy llegó un loco bajito a casa y casi no le entendí nada de lo que decía, eso si, estaba genial, nos pasamos jugando.
El loco bajito se parece a la gente pero más chico. No tengo que estar mirando para arriba permanentemente para jugar con el. Además el camina en 4 patas como yo, no le molesta cuando le doy besitos medios mojados, y como si fuera poco tiene montones de chiches de colores todos blanditos.
El papá del loco bajito no lo deja solo y cree que lo voy a lastimar, lo vive cuidando y no nos deja jugar tranquilos. ¿Nadie le dijo a este señor que me gusta jugar?. Si se ensucia lo lavan como a mi el domingo y listo queda limpito.

Voy a ver como hago para que me regalen uno de estos loquitos bajitos……¡que problema que no me entiendan!!.