7 días con mi perro

7 días sin mi mujer solo con mi perro

LUNES: Me he quedado solo en casa. Mi mujer estará ausente toda la semana. Es un cambio que me viene de perlas. Presiento que el Perro y YO lo vamos a pasar en grande. He preparado un riguroso programa de actividades, y se exactamente a que hora me levantaré, cuanto tardaré en ducharme y arreglarme, y cuanto en preparar el desayuno. También he calculado el numero total de horas que me llevara lavar los platos, hacer la limpieza, sacar a pasear al perro, ir de compras y cocinar.

Ha sido una grata sorpresa darme cuenta de que me queda mucho tiempo para hacer lo que quiera. No se por que las mujeres hacen que el trabajo domestico parezca tan complicado, cuando en realidad es mínimo el tiempo que hay que dedicarle.
TODO ES CUESTIÓN DE SABER ORGANIZARSE.

Mediodía con el perro y yo..¡¡ahh cosa de machos!! hicimos unas chuletas enormes de cerdo con huevos fritos, mucha mayonesa y panceta a rolete. Que cara de agradecimiento tenía el rrope. Me miraba embelezado con un amor increíble. No se separó de mi mientras estuve en casa. ¡que divino! Me voy a trabajar, de noche lavaré los platos y los otros cacharros. A la noche llegué a casa y me encontré con algunos platos para lavar. Los aparté un poco para lavarlos más tarde y me dediqué a lo nuestro.

La cena, me he servido un buen churrasco y le he dado otro al perro. Puse en la mesa un bonito mantel, una vela y un florero con rosas para crear un ambiente agradable. El perro ha comido paté de entremés y también de plato fuerte, este ultimo acompañado por una exquisita ración de verduras. De postre le serví galletas rellenas de chocolate a él y helado para mi. Yo tome un poco de vino y me fumé un habano. No me había sentido tan a gusto en mucho tiempo. Los platos los lavaré mañana.

MARTES: DEBO REVISAR mi programa, creo que necesita algunos ajustes menores. Le he explicado al perro que, desde luego, no todos los días son de fiesta, así que no debe esperar entremeses a diario, ni que le sirva cada comida en tres tazones, pues tendría mas trastos que lavar. En el desayuno me he dado cuenta de que el zumo de naranja hecho en casa tiene un inconveniente: hay que lavar el exprimidor cada vez que se usa. Una solución es preparar zumo para dos días; así la frecuencia se reduce a la mitad. También he averiguado que las salchichas se pueden calentar junto con la sopa, lo cual representa una cacerola menos que lavar. Definitivamente, no pienso pasar la aspiradora todos los días, como quería mi mujer; pasarla cada tres días es mas que suficiente. La clave esta en usar zapatillas para estar en casa y limpiarle las patas al perro. Por lo demás, me encuentro de maravilla.

MIÉRCOLES: Algo anda mal. Empiezo a creer que los quehaceres domésticos llevan más tiempo del que me había imaginado. Tendré que reconsiderar mi estrategia. Primer paso: he salido a por un poco de comida para llevar; así no perderé tanto tiempo cocinando. Uno no debe tardar mas en preparar la comida que en comérsela. Hacer la cama es otro problema: primero hay que levantarse, luego ventilar la habitación y luego extender sabanas y mantas. !Que gorro! Creo que no es necesario hacer la cama todos los días y menos si voy a acostarme en ella todas las noches. Es una tarea sin sentido. Ya no preparo nada especial ni complicado para el perro. Le he comprado alimento enlatado para mascotas. Puso cara de repugnancia pero de nada le valdrá. Si yo tengo que conformarme con comida preparada… el también puede hacerlo. Descubrimiento: es absurdo usar un plato limpio en cada comida. Lavar los platos tan a menudo empieza a ponerme los nervios de punta. El perro también puede comer en un solo tazón: al fin y al cabo, no es mas que un animal.

JUEVES: No mas jugo de naranja. ¿Como puede ensuciar tanto una fruta que parece tan inocente? ¡Es inconcebible! De hoy en adelante comprare jugo embotellado, listo para beber y no tener que lavar nada. Descubrimiento: he conseguido salir de la cama sin desarreglar casi las sabanas; después solo he tenido que alisar un poco la colcha con las manos.

Desde luego, hacer esto requiere practica y no puede uno moverse mucho mientras duerme. Tengo la espalda dolorida, pero una ducha caliente me dejara como nuevo.
He dejado de afeitarme todos los días, pues me parece un desperdicio de tiempo; además, así gano unos minutos muy valiosos que mi mujer nunca pierde porque a ella no le sale barba ni bigote. Nota: he llegado a la conclusión de que no hace falta pasar la aspiradora mas que una vez a la semana. Salchichas en la comida y en la cena.

VIERNES: !No quiero saber nada de jugos de frutas!. Las botellas pesan muchísimo además como son desechables tengo que sacar más basura a diario. Otro hallazgo: las salchichas saben bien por la mañana, y son insufribles en la cena. Comerlas mas de dos días seguidos puede causar nauseas. Le he comprado alimento seco al perro. Es tan nutritivo como el enlatado y no ensucia el tazón. Me he dado cuenta de que se puede comer la sopa directamente de la olla. Mañana voy a usar una pajita para absorber el caldo así no Sabe igual y no hace falta usar sopera ni cucharón. !Por fin dejare de sentirme como una maquina lavaplatos!. He decidido no limpiar mas el suelo de la cocina. Esta tarea, al igual que hacer la cama, me ponía los nervios de punta. La comida que se cae se dejo al perro que como todo lo que cae….¡lujo! aspiradora automática. Nota 1: voy a pensar como poner unos resortes en las sábanas y frazadas para cuando me levanto se estire todo sólo. Nota 2: tendría que prescindir de las latas; el abrelatas se ensucia.

SÁBADO: – ¿Que objeto tiene desvestirse por la noche, si a la mañana siguiente… hay que vestirse otra vez?. Yo prefiero dedicar ese tiempo a dormir un poco También he dejado de usar sabanas y mantas, lo que me ahorra el trabajo de hacer la cama. El perro dejo caer unas migajas y lo reprendí. ¿Acaso se ha creído su criado?.. !Que curioso!, de pronto me doy cuenta que mi mujer a veces me habla así. Hoy me toca afeitarme, pero no tengo la menor gana de hacerlo.
Estoy hecho un manojo de nervios. El desayuno consistirá en algo que no haya que desenvolver, abrir, rebanar, untar, cocer ni mezclar y en lo posible Todas estas cosas me están sacando de quicio. Plan: tomar la comida directamente de la bolsa, encima de la estufa, sin platos, ni cubiertos, manteles ni demás cacharros. Me duelen un poco las encías. Tal vez sea por la falta de fruta, que no he vuelto a comprar porque demasiado además hay que pelarla y eso ensucia y hay que sacar l a basura..¿Será acaso la primera señal del escorbuto?. Mi mujer me ha llamado por teléfono por la tarde y me ha preguntado si había limpiado las ventanas y la ropa. Yo solté una carcajada histérica y le dije que no tenia tiempo para esas boberías. Hay un desperfecto en el baño: el desagüe esta atascado voy a esperar a ver si se destapa solo.

NOTA: El perro y yo comemos juntos, directamente del refrigerador.

DOMINGO: El perro y yo nos quedamos en la cama viendo la tele, donde aparece gente comiendo toda clase de manjares deliciosos. A los dos se nos hizo la boca débiles y de mal humor. Esta mañana he comido algo del tazón del perro. A ninguno de los dos nos ha gustado. Hoy si, me parece que tendré que ducharme, afeitarme, peinarme, prepararle algo de comer al perro, sacarlo a pasear, lavar los platos, arreglar la casa, ir de compras y hacer varias cosas mas, pero estoy hecho una piltrafa. Siento como que me caigo y que se me empaña la vista.

El perro ha dejado de menear la cola hace días. En un supremo esfuerzo de conservación, hemos salido los dos casi a rastras en busca de un restaurante. Encontramos uno y estuvimos allí mas de dos horas, comiendo viandas divinas, exquisitas en distintos platos. Después nos hospedamos en un hotel.

El cuarto estaba limpito, arreglado y es muy acogedor. He encontrado la solución perfecta para mantener la casa impecable. Me pregunto si a mi mujer alguna vez se le ha ocurrido hacer lo mismo.