Babosas y caracoles.

Las babosas y caracoles dejan síntomas muy similares a los ocasionados por orugas, pero se distinguen porque los caracoles y babosas dejan un rastro de mucosa al arrastrarse que al secarse toma un aspecto plateado. Las hojas se llenan de agujeros y pueden llegar a quedarse roídas por franjas.

¿Cómo eliminamos estos bichos que hacen estragos durante la noche en nuestras amadas plantas y flores?

Nos han escrito con, nos cuentan es una  de las soluciones más eficaces conocidas y practicadas es enterrar un recipiente de buen diámetro o media botella de plástico con una altura de 15 a 20cm o vidrio a nivel / al ras del piso y con dos dedos de cerveza adentro. La cerveza las atrae y caen dentro de la taza ahogándose.

(Nota del webmaster: Ni loco hacemos eso, desperdiciamos un valioso y exquisito líquido, que se coman el jardín nomás 😀 )

Otra fórmula que no hemos probado es el sulfato de hierro. Es un abono que baja el ph de la tierra mata caracoles, babosas, etc., y “molesta” a hormigas y otras bichos. No es venenoso para mascotas, además de ser muy muy amargo. Tiene el aspecto como de nieve, de color verdoso. Puedes echar puñados en la base de los árboles en el suelo, o espolvorear un poco en la base de la planta. Aunque toque tallos no pasa nada. Si le da el sol pierde sus propiedades en pocos días, pasando su aspecto de “nieve verde” al de “yeso blanco en polvo”, siendo ya algo inerte.

Cascaras de papas. Otro sencillo y muy barato truco según viejos conocimientos de las abuelas:

Colocamos cáscaras de papas alrededor de la planta o lugar que queremos proteger.

O sea, pelamos unas papas, colocamos las cáscaras alrededor de la planta(s) y con el resto nos hacemos una regia tortilla. 🙂