| Así que debemos
utilizar pinceles duros y que carguen bastante pintura de manera que estos
dejen la pintura en la pared.
Las pinturas que se usan en paredes y
muros son por lo general espesas (para que cubran) y solubles al agua lo
que las hace poco opacas.
Los pinceles "malos" como los A
y B tienen la virtud de la dureza y de la carga abundante de pintura. Como
tienen generalmente la cerda larga debemos cortarlos. Con tijera y/o
trinchetas (cortantes) lo dejaremos de un largo no mayor a
los 8 cm. (los pinceles de óleo no pasan de los 2 a 3 cm de largo).
Con estos comenzaremos a pintar los
bastones de la letras y con los de óleo pintaremos las esquinas.
La pared que es siempre áspera, con el
tiempo gastará los pinceles dejándolos en un momento dado como óptimos,
luego ya no servirán por estar demasiados cortos.
Como en la pared no apoyaremos la mano
(como lo hacemos en el vidrio) el pincel duro nos permitirá mantener las
líneas (redondas o rectas) a "pulso" porque podemos
presionar sobre la pared hasta conseguir la estabilidad necesaria de la
mano y el trazo.
Esto se llama "pintar a mano
alzada". (muchísimos pintores lo hacen así en todos los soportes). |