| Cuentan en los talleres que había una vez un judío que encarga un trabajo de corte de un hierro urgente al herrero. Este le pide que vaya a comprar una hoja de sierra especial a la ferretería si desea que se lo haga de inmediato. El señor judío regresa rápidamente sierra en mano. El herrero coloca la hoja de sierra en la herramienta y luego de colocar el hierro en la morsa, apretarlo y medirlo, comienza con el vaivén de mano y brazo mientras el judío observa atentamente los movimientos. A los pocos minutos de observar le dice seriamente al herrero mientras señala la herramienta:
- Yo compré toda la sierra .....
Para quienes no lo saben: El señor judío tiene razón y no es por "cuidadoso" de su dinero (es la razón por la que lo dice), sino porque si el vaivén es corto la sierra se terminará quebrando y/o quedando inútil sin contar que demorará más en hacer el corte.
¿porque este cuento?
porque si la sierra en la máquina no se usa en toda su extensión se quebrará antes de tiempo
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