Florentino Ameghino hace referencia a la expedición que en 1877 realiza Mario Isola a la Caverna del Palacio Subterráneo de Porongos. Departamento Flores, Uruguay.
Tomando la antorcha que encendiera hace 115 años Mario Ísola, en 1885 el autor de este trabajo, entonces Director de Arqueología Urbana del Centro Espeleológico Córdoba (C.E.C.), realiza su primera investigación de la Caverna del Palacio impactado por este extraño fenómeno geológico inicia una continuada tarea de concientización, hasta llegar a propulsar la fundación del Centro Espeleológico Uruguayo "Mario Isola" (C.E.U.M.I.), de acuerdo a los objetivos planteados en 1991 por la Federación Espeleológica de América Latina y el Caribe.
A pedido del Presidente Interino del C.E.U.M.I. Esp. Alejandro Olmos Flores, el Arquitecto. Livio Incatasciato actual Presidente del C.E.C. se desempeña como Asesor Espeleológico del mismo, siendo el Arquitecto Proyectista del Parque Eco-Turístico Didáctico de la Caverna del Palacio, por convenio ante la Municipalidad del Departamento de Flores de la República Oriental del Uruguay.
Hace veinticuatro años estudiando los trabajos de Florentino Ameghino (1) sobre Uruguay, tome conocimiento de la existencia de la Caverna del Palacio y la expedición realizada en 1877 por Mario Isola (2). Pasaron los años, el 23 de diciembre de 1985 ubiqué en la Biblioteca Nacional del Uruguay la publicación, cuya fotocopia adjunto por considerar que es un documento de valor histórico, titulada: "Descripción de la Caverna conocida por Palacio Subterráneo de Porongos - Departamento de San José - República Oriental del Uruguay - por Mario Isola-Montevideo- 1877-Tipografía Renaud Reynaud, Calle Treinta y tres, 85, 87" (SIC) Este documento fue tan revelador que hizo que desandara mi camino para tomar conocimiento real do la misma. Durante dieciocho años había pasado frente al Parque Municipal, sin asociar que allí Estaba ese "portentoso subterráneo" así llamado por este pionero de la espeleología uruguaya que es Mario Isola. Con un equipo improvisado aceleradamente, partí el 23 de diciembre de 1985 hacia el sitio hoy perteneciente al Departamento de Flores. Allí me recibió el guarda parques Sr. Rafael Pintos (48) quien me libró el acceso y guió hacia la caverna.
A medida que exploraba los distintos lugares de la laberíntica caverna, me daba cuenta que la génesis de la caverna obedecía a un fenómeno puramente natural, pero en nada disminuía el mérito de M. Isola que hace 115 años pensó que fue construida por los indios Yaros. Durante todo ese día caluroso fui asistido por la familia de Don Pintos, pareciéndome un maná del cielo unas lindas ciruelas y el agua fresca que me brindaron. Todos los informes que me dieron ellos fueron consignados en mi libreta de campo: Fauna, Flora, Mitos y Leyendas y las tareas de restauración que realizaron últimamente. Pude observar que donde M. Isola decía haber penetrado 150 metros hoy se encontraba obturado por derrumbes y gruesas cotadas de hormigón que fueron echadas desde la superficie durante los trabajos de "restauración" de la caverna por parte de las autoridades del Departamento.
Contaba Don Pintos que hacia años (probablemente en 1945) colocaron explosivos en su interior. Así fue que sólo pude ingresar unos veinte metros por una gatera del sector NNE de la caverna y hacer unas prospecciones en el campo vecino del Sr. Goñi próximo a un ombú y que hoy se mantiene virgen. Tome unas fotos del sector y otras de Don Pintos, levanté varios croquis y trate de "agiornar" todo lo que M Isola describía en su época. De regreso espere impaciente el día 26-12-85 que abrieran la Biblioteca Nacional de Uruguay allí me sumergí en los ficheros buscando más información sobre el fenómeno, encontrando una serie de publicaciones en el suplemento de El Día escritos, por Jorge Chebataroff (3) donde dice: ...
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